Volvo destina R$ 2.500 millones para fortalecer su operación en Latinoamérica

Volvo Group Latinoamérica ha anunciado un nuevo ciclo de inversión de R$ 2.500 millones para los próximos tres años, consolidando la mayor asignación de recursos en la región desde que inició su producción local en 1979. Este anuncio, realizado por Wilson Lirmann, presidente de la compañía para la región, marca una hoja de ruta centrada en la actualización tecnológica y la expansión de la capacidad industrial en un contexto de transformación hacia el transporte sostenible.

Enfoque en seguridad y electromovilidad

Los fondos se distribuirán estratégicamente en el desarrollo de nuevos productos y servicios para todos los segmentos donde opera la marca. Un pilar fundamental de esta inversión es la adecuación de la fábrica de Curitiba, en el estado de Paraná, y la expansión de la red de concesionarios. Según la dirección de la empresa, el objetivo es cumplir con los compromisos globales de Volvo: alcanzar vehículos totalmente seguros, productivos y libres de emisiones.

Este plan de inversión sucede a un ciclo previo de R$ 1.500 millones ejecutado entre 2023 y 2025, periodo en el cual la compañía expandió su centro de distribución y lanzó innovaciones como la séptima generación de la transmisión I-Shift. La planta de Curitiba ha sido ratificada como la base de producción global para autobuses eléctricos, integrando a la región en los desarrollos tecnológicos de vanguardia que la marca despliega a nivel internacional.

Desempeño comercial y liderazgo en el mercado

El anuncio de la inversión se produce tras un año de ajustes en la demanda regional. En 2025, Volvo entregó 25.665 camiones en Latinoamérica, lo que representó una disminución del 6% respecto al volumen de 2024. A pesar de esta desaceleración, la firma mantiene una posición dominante en el segmento de vehículos de más de 16 toneladas, con una participación de mercado del 23% en Brasil y del 21% en Perú, además de ocupar el segundo lugar en Chile con un 19%.

En otros mercados regionales, la compañía reportó resultados notables, como un crecimiento del 190% en sus ventas en Argentina, alcanzando las 1.185 unidades. Asimismo, tras concluir su primer año de exportaciones a México con el envío de 80 camiones, Volvo proyecta triplicar esa cifra durante 2026 mediante el inicio de las entregas de la línea VM.

Perspectivas para el sector industrial

Para la dirección de Volvo, el nuevo ciclo financiero es una respuesta a la necesidad de motores más eficientes y al avance de la electromovilidad. La empresa destaca que el mercado de camiones medianos y semipesados fue determinante para sostener los resultados operativos durante el último ejercicio. Con la vista puesta en 2026, la inversión busca asegurar que las innovaciones presentadas en mercados extranjeros se implementen de manera casi simultánea en el mercado latinoamericano, garantizando la competitividad de la marca en la región.

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