En su apuesta por modernizar la economía y atraer nuevas inversiones, Paraguay fortalece el desarrollo de parques industriales como herramienta clave para la diversificación productiva y la creación de empleo formal. Así lo destacó el viceministro de Industria, Marco Riquelme, quien además anunció la reciente creación de la Asociación Paraguaya de Parques Industriales (APPI), una organización que buscará integrar, fortalecer y representar a estos espacios de desarrollo económico.
APPI: un nuevo impulso para el sector
La Asociación Paraguaya de Parques Industriales surge como un actor estratégico para coordinar acciones con el sector público y privado. Según Riquelme, su creación permitirá una mejor planificación territorial, atracción de inversiones y generación de infraestructura de calidad para las industrias que se instalen en el país. El objetivo es claro: consolidar a Paraguay como un destino competitivo para la instalación de industrias, tanto nacionales como extranjeras.
Ocho parques industriales reconocidos y más en camino
Actualmente, ocho parques industriales están oficialmente registrados ante el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Estos espacios concentran inversiones en manufactura, agroindustria, logística y ensamblaje, siendo clave para el desarrollo regional y la generación de empleo.
La estrategia gubernamental apunta a incrementar esa cifra, estimulando la creación de nuevos polos industriales en distintas regiones del país, aprovechando beneficios como la ley de maquila, el bajo costo de energía y la estabilidad macroeconómica.
Diversificación económica como política de Estado
En un contexto donde Paraguay busca reducir su dependencia de sectores tradicionales como la agricultura y la ganadería, los parques industriales se presentan como una alternativa concreta para ampliar la base productiva. Además de generar empleos directos, estos centros industriales tienen un efecto multiplicador en servicios, transporte, educación técnica y vivienda.
Riquelme enfatizó que, con el acompañamiento de políticas públicas e incentivos adecuados, la industria puede convertirse en un nuevo motor económico para el país, especialmente si se enfoca en cadenas de valor que incorporen innovación y sostenibilidad.
