La economía paraguaya vuelve a destacar en el escenario regional. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) elevó su proyección de crecimiento para el país, que pasará del 3,6% al 4% en 2025, consolidando a Paraguay como una de las economías más dinámicas de Sudamérica, solo detrás de Argentina, que lidera con un 5%.
Paraguay supera el promedio regional
De acuerdo con el informe presentado este martes en el Estudio Económico para América Latina y el Caribe, el desempeño paraguayo estará muy por encima del promedio proyectado para la región. Mientras Sudamérica crecería en torno al 2,7% y América Latina y el Caribe apenas un 2,2%, Paraguay se mantiene firme con una expansión que duplica el ritmo de varios países vecinos.
Factores que impulsan el crecimiento
La Cepal atribuye este resultado a varios factores:
- Solidez del sector productivo, especialmente en rubros agroindustriales y energéticos.
- Repunte del comercio regional, con un aumento en las exportaciones e intercambio fronterizo.
- Estabilidad macroeconómica, que ha permitido a Paraguay sostener un entorno favorable a la inversión en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y condiciones financieras más restrictivas.
Este panorama coincide con las previsiones del Banco Central del Paraguay (BCP), que en su último reporte elevó la estimación de crecimiento hasta el 4,4% para 2025.
Una oportunidad para atraer inversión y empleo
El Gobierno y los agentes económicos ven en esta tendencia una oportunidad clave para fortalecer la confianza de los inversionistas, acelerar proyectos de infraestructura y mejorar los indicadores de empleo. En comparación, varios países de la región muestran señales de desaceleración, lo que convierte a Paraguay en un mercado atractivo dentro de un escenario de incertidumbre.
Riesgos a mediano plazo
A pesar del optimismo, la Cepal advierte que el contexto internacional sigue siendo desafiante y vulnerable. La dependencia de capital extranjero y la desaceleración del comercio global podrían afectar a las economías más abiertas, como la paraguaya. Para 2026, el organismo proyecta que el crecimiento en Sudamérica se modere hasta un 2,4%, lo que obligará a Paraguay a reforzar su competitividad y diversificar su matriz económica.
