Joven paraguaya relata experiencia como soldado del Ejército de Israel en la Guerra de Gaza

Abigail es una joven de 24 años, mezcla de la espontaneidad paraguaya y templanza israelí. En esta entrevista nos relata su experiencia como operadora de máquinas pesadas en la última guerra de Medio Oriente, donde combatió durante dos años, como soldado del Ejército israelí.


Al encender la grabadora y al escuchar la primera pregunta, Abigal eleva sus grandes ojos claros y queda en silencio. Luego, suspira y busca las palabras para relatar los momentos vividos durante una guerra eterna en la Franja de Gaza.


Recuerda que se había incorporado en el 2021 al Ejército israelí como instructora de rescatistas y “después empecé un curso de instructora para manejar máquinas excavadoras y pala cargadora que luego utilizamos para abrir caminos a los combatientes, sobre todo, para ver que no haya minas enterradas”.


No tenías miedo, le preguntamos. Ella confiesa que cuando estaba en una zona de riesgos, usaba como arma la oración “yo rezaba y le pedía a Dios para que todo esté bien y eso me sacaba el miedo, además.Ahora, algo que es muy triste es aceptar que puedes perder la vida, eso te pesa, pero no dejas que eso te domine”.


Aquí, el rostro de Abigail se pone más seria y la conversación se torna más profunda, “Como soldado lo primero que tenemos que hacer es cuidar de los ciudadanos, pero me pasó varias veces que recibí chalecos o pertenencias de mis amigos que fueron heridos o perdieron una pierna, un brazo. También a un amigo muy cercano, los terroristas de Hamas lo mataron. El se quedó luchando y nos avisaron unos días después porque había desaparecido, pero es muy difícil recibir esa llamada que pasó algo, porque no crees que le pase a tus compañeros y amigos”.


Hace una pausa y rememora un momento muy difícil que tuvo que enfrentar en el campo de batalla, “un día estábamos conversando en un grupo de soldados, hasta que sentimos una gran explosión, era una bomba RPG; allí me tocó asistir a uno de mis amigos que le alcanzó las esquirlas y tenía la cara toda ensangrentada y me pidió que le ayude para limpiarle, pero justo cuando nos estábamos reponiendo, vimos a un grupo de terroristas que se dirigían hacía dónde estábamos, entonces yo tomé inmediatamente mi pala cargadora y empecé a remover los escombros y a abrir caminos, fue allí cuando me encontré con la entrada de un túnel gigante donde había mucha gente”.


Abigail menciona los 4 años y medio que sirvió en el ejército “fue una experiencia increíble, pasamos de todo, desafío para todos era rescatar a los secuestrados y mi unidad, por suerte, encontró varios rastros donde estaban y eso ayudó para que las unidades especiales pudieran encontrar a unos y rescatarlos”, rememoró.


Sobre su condición de mujer, Abigail mencionó que, para el Ejército de Israel, “hombres y mujeres son iguales, nos tratan igual, tengo los mismos derechos que los hombres, pero a la vez no se ve a muchas mujeres manejando máquinas y yo fui la primera mujer en la Unidad Home Front Command HFC”.
Abigail también mencionó a su hermano Tobías, quien sirvió al Ejército de Israel con tan solo 21 años en una unidad muy cercana a la de ella “él también desde el primer día estuvo también combatiendo y luchando ahí con sus amigos y fue una experiencia muy difícil y creo que también para mi papá fue muy difícil tener dos hijos en la guerra. Y porque no teníamos casi celular, no teníamos como comunicarnos y eso”, relató con melancolía.


No podíamos culminar la entrevista sin tener la idea de Abigail sobre la vida y el valor de la paz.
“Los israelíes valoran mucho la vida, les encanta vivir y vivir al máximo, por eso la vida para nosotros es lo más preciado que tenemos, comparando con los terroristas, que para ellos la vida no sirve de nada. Entonces, al contrario, nosotros queremos vivir más, queremos ser felices y a pesar de todo lo que esté pasando, los israelíes siguen viviendo igual”.


Los ojos de Abigail brillan y afirma con ganas “queremos que la vida siga, yo misma creo que de verdad hay que vivir la vida, hay que vivir como si fuese el último y siempre buscar las cosas buenas, aunque sea muy difícil y que estés en un punto muy bajo en tu vida”.


Aquí Abigail suspira hondo y mira al cielo, deja caer algunas lágrimas y recuerda “a los que se quedaron en el campo de batalla, a los que fallecieron, a los que querían vivir, pero no pudieron…”


Abigail estudió en el San Ignacio de Loyola de Asunción hasta el 2018, es hija de Eduardo Berdichevsky ( hermano de nuestro director ).

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