La Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) alertó sobre las consecuencias crecientes que genera la falta de previsibilidad en el pago de las deudas del Estado con las empresas constructoras. El gremio señaló que la situación, advertida desde abril, se agravó en las últimas semanas y pone en riesgo la continuidad de las obras públicas, el empleo y la estabilidad de toda la cadena de pagos vinculada al sector.
Desde la cámara recordaron que, tras reiteradas gestiones y reuniones con autoridades económicas, el Gobierno presentó un esquema de pagos que, si bien no resolvía el problema estructural, permitiría atender urgencias inmediatas. El plan contemplaba desembolsos de G. 300.000 millones en noviembre y pagos mensuales similares hasta marzo, incluyendo un desembolso mayor en febrero. Sin embargo, dicho esquema no incluía el pago regular de los certificados de obra en ejecución, lo que implicaba la acumulación de nuevas deudas.
Compromisos incumplidos y presión sobre la cadena de pagos
Cavialpa informó que, al 12 de diciembre, las empresas asociadas habían recibido solo G. 132.000 millones de los montos comprometidos para el mes, una cifra insuficiente para cubrir obligaciones básicas. El gremio advirtió que esta situación vuelve inviable el cumplimiento de compromisos asumidos por las empresas, especialmente en un mes crítico por el pago de salarios, aguinaldos y compromisos con proveedores.
La falta de pago de los certificados impacta directamente en subcontratistas, transportistas y proveedores, afectando la ejecución normal de las obras. Según la cámara, aun con la voluntad de continuar los trabajos, la mora genera un efecto dominó que compromete la continuidad de los proyectos y el sustento de miles de familias.
Cruces entre instituciones y cuestionamientos del sector
El gremio también expresó su desacuerdo con recientes declaraciones del Ministerio de Economía, que atribuyeron las demoras al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Desde Cavialpa señalaron que no es posible separar fondos locales de créditos internacionales, ya que las obligaciones asumidas por el Estado deben ser honradas en su conjunto.
Asimismo, recordaron que los créditos externos atraviesan procesos formales de aprobación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, y que el propio Gobierno ha destacado reiteradamente un buen desempeño de la recaudación durante el año. En ese contexto, el sector no comprende que, por cumplir con el tope de déficit fiscal, se posterguen pagos que resultan esenciales para sostener la actividad económica y el empleo.
Infraestructura, reglas claras y previsibilidad
Cavialpa subrayó que las normas fiscales deben servir para ordenar la gestión pública y promover el desarrollo, y no convertirse en un obstáculo que paralice sectores estratégicos. Desde la óptica del sector privado, remarcaron que la actividad empresarial se rige por reglas básicas de previsibilidad: no asumir compromisos que no puedan cumplirse y planificar presupuestos realistas y ejecutables.
El gremio recordó que, durante más de una década, el MOPC mantuvo políticas de impulso a la infraestructura, generando empleo y fortaleciendo capacidades productivas. En ese marco, reconoció la continuidad de esa línea por parte de la actual administración del ministerio, pero insistió en que el funcionamiento del Gobierno requiere coordinación y trabajo conjunto.
Finalmente, Cavialpa sostuvo que la previsibilidad en los pagos y la seguridad jurídica son condiciones indispensables para sostener la inversión en infraestructura, preservar el empleo y evitar un quiebre de consecuencias sociales y económicas difíciles de revertir.
