Bosch y Mercedes-Benz han elevado las capacidades de la ingeniería automotriz en Sudamérica con la inauguración oficial del CTVi (Centro de Pruebas de Vehículos) en Iracemápolis, São Paulo. Este proyecto, consolidado como uno de los más avanzados del hemisferio sur, es el resultado de una inversión conjunta de 130 millones de reales mediante un consorcio entre el integrador de sistemas y el fabricante de vehículos pesados.
El complejo de 4.000 m² aprovecha y expande la estructura que Mercedes-Benz utilizaba previamente para camiones y autobuses. Las instalaciones actuales integran siete talleres y cinco pistas de prueba especializadas, entre las que destacan un óvalo de alta velocidad, carriles con pavimentos mixtos y áreas de medición de frenado con sistemas de riego automático. Esta infraestructura técnica está diseñada para realizar ensayos de dinámica, estabilidad, emisiones y eficiencia energética bajo estándares idénticos a los del hemisferio norte.
El CTVi está preparado para gestionar todas las fases de desarrollo y homologación de nuevas tecnologías, abarcando sistemas autónomos, de seguridad activa, motorizaciones híbridas y vehículos eléctricos. Aunque sirve de soporte clave para los proyectos internos de ambas compañías, el centro opera bajo un esquema de arrendamiento confidencial abierto a toda la industria, lo que permite validar e implementar innovaciones en motocicletas, maquinaria agrícola y vehículos tanto ligeros como pesados en la región.

