A pesar de la información que circula sobre diversas alianzas, es importante precisar la situación real de las inversiones chinas en las instalaciones fabriles brasileñas para reflejar con exactitud el panorama industrial actual. BYD consolidó su presencia en el país mediante la adquisición del antiguo complejo de Ford en Camaçari, Bahía, donde ha establecido un centro de producción de vehículos eléctricos e híbridos. Por su parte, Great Wall Motors (GWM) adquirió la planta que pertenecía a Mercedes-Benz en Iracemápolis, São Paulo, con el objetivo de fabricar localmente sus líneas de SUVs y camionetas.
En el sector de vehículos comerciales, Foton opera en una colaboración estratégica con Agrale en Caxias do Sul para el ensamblaje de camiones ligeros y semipesados bajo el sistema de kits importados. Respecto a otras marcas mencionadas, es necesario aclarar que Stellantis no ha confirmado oficialmente la producción de modelos Leapmotor en su planta de Goiana, la cual se dedica a las marcas Jeep y Ram, mientras que la planta de Renault en Paraná sigue enfocada en sus propios modelos a pesar de alianzas globales con Geely en materia de motores.
Asimismo, la fabricación de modelos chinos en la planta de Mitsubishi en Catalão para 2027 no forma parte de los anuncios oficiales vigentes, y la información sobre Comexport ensamblando modelos eléctricos de Chevrolet en la antigua planta de Troller es incorrecta, ya que dicha empresa opera en el sector de logística y comercio exterior.

