208 años de vida independiente de la República del Paraguay

Día de la Independencia
14 y 15 de Mayo de 19811 la Independencia del Paraguay

La independencia de nuestro país fue el proceso histórico por el cual la actual República del Paraguay se independizó de España, su metrópoli colonial, al tiempo que rechazaba también incorporarse al estado denominado Provincias Unidas del Río de la Plata.

No existe consenso entre los historiadores acerca de las fechas que definen los límites de dicho proceso independentista.

El doble peligro de que los planes revolucionarios en pro de la independencia nacional fueran descubiertos y la posible cooperación portuguesa para evitarla precipitó los acontecimientos, y en la noche del 14 y la madrugada del 15 de mayo, los revolucionarios, hombres de luces, valentía y patriotismo, asumieron la responsabilidad histórica de liberar al Paraguay del yugo español y constituirlo en una nación libre y soberana.

Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe, Fulgencio Yegros, José Gaspar Rodríguez de Francia y otros ilustres próceres venían desarrollando con normalidad los planes revolucionarios para independizar el Paraguay; las reuniones secretas se hacían en la casa de la familia Martínez Sáenz, actual Casa de la Independencia, con mucha cautela y prudencia de parte de los amotinados, pero aun así, toda Asunción hablaba de la conspiración; incluso en la Casa de Gobierno se sabía de los planes.

El pueblo paraguayo clamaba cambios, quería la emancipación, y la victoria obtenida en Tacuarí frente a las tropas enviadas por Buenos Aires al mando del Gral. Manuel Belgrano exaltó el orgullo nacional a expensas del desprestigio de las fuerzas españolas. Ante el descontento popular, el gobernador Velazco buscó la cooperación de Portugal para mantener el régimen españolista. La amenaza de esta alianza fue el motor principal para adelantar la fecha de la revolución, gestada desde el día siguiente de la batalla de Tacuarí (9 de marzo de 1811), y señalada para el 25 de mayo.

Así, en la noche del 14 de mayo, Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe y otros se apoderaron del cuartel de la plaza, que estaba a cargo del oficial de guardia Mauricio José Troche; intimaron al gobernador Velazco, pusieron en libertad a más de 30 presos políticos y así iniciaron la revolución.

La ciudadanía y las tropas invadían la plaza al grito de Viva la unión y, en la madrugada del 15 de mayo, el capitán Caballero exigió a Velazco la entrega de todas las armas, la admisión de dos diputados adjuntos al gobernador, la separación de los funcionarios españoles y de todos los miembros del Cabildo, que ningún buque saliera de Asunción y que el emisario portugués José de Abreu no abandonara la ciudad.

En principio Velazco trató de resistir, pero luego se dio cuenta de la inutilidad de su resistencia y optó por aceptar las condiciones impuestas.

Al atardecer del 15 de mayo fue izada la bandera paraguaya y veintiún cañonazos saludaron el triunfo de la revolución y desde esa fecha, el Paraguay se administró a sí mismo sin subordinación a gobiernos extranjeros.

Tags: